Argentina. Maestra Normal. Médico-cirujana especializada en psiquiatría.

Ha dictado talleres literarios y de creación para niños: Casa de Liliana. Organizadora de la Feria de Artes y Artesanías de Los Naranjos, 1977; Vicepresidenta de SADE Córdoba entre 1985-1987: crea Cuadernos Orales de SADE y Antología Oral de la Palabra Escrita, ambos para Radio Nacional Córdoba; participa en Revista Pretextos y da comienzo a la reorganización y reglamentación de los talleres literarios de la entidad, etcétera).

Integra la Comisión Organizadora de la II Jornada Nacional de Microficcionistas en Córdoba, 2023. Pertenece a la agrupación Córdoba Breve.

Ha recibido el Reconocimiento Artístico 2011 otorgado por el Gobierno de la Provincia de Córdoba en el área Letras.

La anécdota literaria

Dice María Moreno: La aneda, vocablo institucionalizado por C. Balá, un cómico de TV del siglo veinte, o anécdota según el diccionario, es un retrato en ráfaga, algo que pinta a un autor sin necesidad de describirlo, sumarle una tras otra anécdota es hacer la biografía más a mano.*
Suponemos que la autora hace referencia al encuentro de aquellos escritores que a la vuelta de la esquina se cruzan con Einstein, Ghandi o Borges, y/o coinciden en su vuelo a Inglaterra con alguno de los Beatles, para luego escribir sobre tales jugosas circunstancias.
Otra música se canta en estos lares. Digo: fue en la primera feria del libro ‘oficial’ que se hizo en mi provincia cuando me encontré con una autora reconocida por aquella época. Me acerqué a la mesa donde firmaba autógrafos de su publicación y sólo pude saludarla con un ‘Hola’. Me dijo ‘Hola’. Le dije: ‘Yo soy escritora’ y me sonrió triste, sin decir palabra. Ahí estuvimos mirándonos durante algunos segundos mientras el silencio se prolongaba como un chicle directo a la eternidad. Ni siquiera atiné a preguntar sobre su libro, su escritura o al menos si le gustaba esta ciudad.
Terminé alejándome de allí tan en silencio como lo que duró el encuentro y por años he pensado en la desesperanza de su gesto. Supe que tiempo después se suicidó.
Aneda aparte, creo que Moreno tiene razón. De inmediato, saltó a la vista mi carácter un poco huraño, poco dado a sociabilizar –soy de la montaña, magra justificación–, y el desgarro interior que en ese momento acosaba a la renombrada autora porteña.
Reconozco que tal ‘encuentro’ no es ni la mitad de una anécdota digna de contarse, pero traer a colación un buen libro, como Subrayados de Moreno y recordar a Martha Lynch con La alfombra roja, valió la pena.

*Subrayados. Leer hasta que la muerte nos separe, María Moreno, Mardulce Ediciones, 2013.
** La Alfombra Roja, Martha Lynch, reedición de Paripé Books, 2025.

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